viernes, 20 de agosto de 2010

La Auténtica Felicidad de Martin Seligman

Recientemente, estuve leyendo un libro que me pareció bastante interesante, titulado “La Auténtica Felicidad”. Aunque en un principio pensé que sería otro más de superación personal, me di cuenta de que no había nada más lejano. Incluso, me sentí tan inspirado por el libro, que hasta llegué a poner en práctica varios de sus ejercicios. He aquí mi experiencia:

El autor comienza explicando algo que ya sabemos: existen personas más felices que otras, a pesar de vivir bajo las mismas (o muy parecidas) condiciones. Pero, ¿qué determina que una persona sea más feliz que otra, cuando las condiciones son casi las mismas? Muchas variables pueden estar en juego, desde variables genéticas y hereditarias hasta la manera en que nos criaron nuestros padres; sin embargo, independientemente de las variables externas que nos influyan, Martin Seligman plantea que todos podemos alcanzar una “auténtica felicidad” y cuenta con docenas de estudios científicos que avalan su teoría.

Para Seligman, la auténtica felicidad se alcanza cuando: 1- Estamos Satisfechos con nuestro Pasado, 2- cuando somos Optimistas con respecto al Futuro y, por último, 3- cuando alcanzamos la felicidad en el presente por medio del Desarrollo de nuestras Fortalezas y Virtudes. Y para lograr todo eso, el autor nos ofrece decenas de ejercicios encaminados a esa meta…

Yo, en lo personal, puse en práctica dos ejercicios: Uno de ellos consistía en escribirle una carta a alguien que haya sido positivamente significativo en mi vida, luego llamar a esa persona y decirle “Tengo ganas de visitarte”. La persona no puede saber para qué la estamos visitando y, lo que es quizás peor, no podemos leerle la carta por teléfono ni enviarla por correo… ¡Debemos leérsela personalmente!

Yo elegí a una maestra de locución, que me instruyó bastante sobre la seguridad personal y le dio un toque bastante positivo a mi vida. Aunque no sabía su número de teléfono, sí sabía donde vive; así que fui sin avisar. Con algo de timidez, fui y toqué a su puerta… ni siquiera sabía si la encontraría allí. Eran las 08:00 de la noche del sábado 31 de Julio. Me sorprendió ver que ella me recibió con mucho cariño. Inmediatamente, le expliqué el motivo de la visita y comencé a leer la carta muy lentamente. Cuando terminé, le di tiempo para que me respondiera… y, para mi sorpresa, ella quedó encantadísima con la carta. Me dio un fuerte abrazo y me comenzó a decir que por cosas como esas es que ella sigue siendo maestra; me dijo que, en los últimos meses, ella se ha sentido algo cansada (por su edad, porque es bastante mayorcita) y que ha pensado en dejar la docencia. Sin embargo, actos como ese la inspiran a levantarse cada día para seguir enseñando… Por último, me dijo que mandaría a plastificar la carta (en ese momento recordé que Seligman nos pide que plastifiquemos la carta, para que quede constancia de nuestro escrito… ¡pero lo olvidé!) y, de forma jocosa, comentó que se la mostraría a todos los demás profesores.

Luego de 30 minutos de conversación con mi ex-maestra, me despedí… y todavía hoy, la felicidad que experimento cada vez que recuerdo ese momento es inmensa. En comparación con todo lo demás, pienso que ese fue uno de los días más felices de mi vida. Por tanto, les invito a que realicen este ejercicio y, más aún, les recomiendo que lean todo el libro, pues los beneficios a nuestra calidad de vida son inmensos.


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1 comentarios:

Anónimo dijo...

Saludos,

hasta al fin un estucdio científico de la felicidad, por ahí me encontre otra buenísima página, recomendada:

http://www.enriquecetupsicologia.com